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martes, 4 de octubre de 2016

Aprendiendo a través del debate. Primer puerto de llegada.

Llegamos a la meta del primer módulo, un módulo centrado en la participación, la convivencia y el aprendizaje, un módulo en el que hemos podido ampliar conocimientos sobre los modelos de gestión de la convivencia dentro de las instituciones educativas, desde el modelo disciplinar al modelo dialógico, pasando por el modelo mediador. Hemos visto también las tipologías existentes en cuantos a los tipos de participación de las familias en los centros, por una parte dos tipos, el informativo y el consultivo, aquellos que menos oportunidad generan para la participación activa y significativa de las familias, y por otra el decisivo, el evaluativo y educativo, estructuras de participación donde la presencia de las familias cobre tal significado, que cada vez más todo lo que se hace y decide en la institución es producto de un pensamiento efectivo de comunidad educativa, en donde todos los agentes tienen su espacio significativo y propio.

Dicho esto, y antes de continuar con los contenidos reflexionados en el módulo, advierto lo que en el debate hemos podido compartir quienes componemos el grupo C1. Ha sido una constatación surgida de las reflexiones derivadas del pensar en la realidad de nuestro centro, y en la cual las coincidencias se han dado en prácticamente todos los centros, siendo de unas etapas o siendo de otras. Estas conclusiones advertían que tanto en los modelos de convivencia como en los tipos de participación, nos encontramos más situados en posicionamientos tradicionales cuya génesis obedece a patrones y realidades de otros tiempos, que no a lo que debería ser una realidad constatada en la escuela del siglo XXI. Sin mucho tiempo para el desánimo hemos podido ver que compartimos una realidad excesivamente extendida en el sistema educativo, pero que ante la cual, cada día más centros se mueven y empiezan a caminar, implementando modelos inclusivos reales y respaldados por las evidencias científicas, como por ejemplo las Comunidades de Aprendizaje. 
Me gustaría anotar, como punto final de esta parte de la reflexión, que aunque tomar partido a favor de modelos inclusivos es algo que se está percibiendo con mucha valoración, a poco que analicemos el Título II de la LOE, modificada por la LOMCE, el cual trata de la Equidad en la Educación, observaremos como la opción inclusiva no debería verse como una opción, especialmente cuando la propia norma evidencia que es obligatorio desarrollar la inclusividad en todos los centros.

Volviendo de nuevo al recorrido del módulo, destacar de manera significativa la visión sobre los tipos de agrupamiento escolar explicitado, desde el tracking al mixture, pasando por el streaming hasta llegar al inclusivo.
En este aspecto las reflexiones compartidas también han mostrado un rayo de esperanza en el sentido que todos los centros cuentan con una o varias personas que mantienen viva su esperanza y son capaces de luchar por la inclusión, aunque esto implique convertirse en islas solitarias en sus centros.

Finalmente el módulo ha invitado a la reflexión sobre el aprendizaje dialógico. Un aprendizaje clave para la mejora de la convivencia, convertido en Actuación Educativa de Éxito en los centros que desarrollan el modelo de CdA.
En este sentido, dentro del grupo se ha evidenciado la existencia de situaciones concretas en donde esta forma de entender la relaciones, las jerarquías y el aprendizaje llegan a existir, aunque de manera escasa, y a veces, unidas a una lucha contracorriente muy difícil de superar.

Además de todo lo dicho en cuanto a lo que el módulo ha significado y cómo lo hemos compartido en el grupo a través de la exposición de las realidades de nuestros centros, destacable ha sido también analizar las fortalezas y debilidades que cada uno hemos detectado en nuestras realidades, en relación con el camino hacia centro inclusivos. De estas exposiciones se evidencia la fuerte resistencia, por miedo a la falta de control, por desconocimiento, o tal vez por ignorancia que sigue existencia hacia la asunción de modelos inclusivos más abiertos a toda la comunidad, más dinámicos en cuanto a acciones colectivas, y más preocupados por la realidad de todas y todos, sean cuales sean los niveles del alumnado.
A continuación, y con la premisa que compartiendo ganamos todos, anoto los enlaces a las infografías de todos los componentes del grupo, empezando por la mía misma, insertada también en una entrada anterior:



Fortalezas y Debilidades en el camino hacia la inclusividad.

Caminar hacia modelos más inclusivos para nuestros centros implica, necesariamente, una toma de conciencia sobre la realidad actual. Es por ello que a través de esta infografía presento una pequeña explicitación de fortalezas y debilidades que pueden contribuir a llevar a cabo un proceso más garante.

Fortalezas y Debilidades

¿Cómo es la realidad de mi centro?

Seguimos reflexionando y toca ahora establecer cómo es el centro de uno, pensando en clave de convivencia. 
Aquí expongo mi reflexión, que mediante un Genial·ly puede visualizarse cómodamente. Podrá advertirse en dónde nos encontramos a nivel de modelos que viajan desde lo disciplinar a lo dialógico, cómo es la participación de las familias, la organización del alumnado, así como las formas de relación y el peso que el diálogo tiene en las mismas.

¿Cómo es la realidad de mi centro?

lunes, 3 de octubre de 2016

Sueños para mi centro.

Toca soñar y advertir algo de aquello que me gustaría que estuviese más presente en mi centro, y lo hago en forma de meme:


Y, ¿por qué esta frase?

Pues porque mi centro se encuentra situado en una zona complicada, en un barrio complicado y en muchos sentidos 'olvidado', porque la heterogeneidad étnica e intraétnica es enorme, y porque en demasiadas ocasiones opinamos de nuestro alumnado desde nuestra visión etnocéntrica, sin dejar oportunidad a la duda. Si tuvimos un hermano mayor nos atrevemos a decir del pequeño con seguridad de acierto. De las familias que han pasado lo mismo, y aunque no puedo negar que en más de una ocasión acertamos, o nos acercamos, cierto es que sin darnos cuenta hacemos florecer el 'Pigmalión' en parte de nuestro alumnado, cosa que deberíamos evitar de manera absoluta. Quizás ampliar nuestra reflexión compartida sobre el alumnado, su contexto de barrio, su contexto familiar, y sus posicionamientos en el centro, nos permitiría poder 'salvar' mucho más de lo que ya salvamos.

Enriqueciendo las reflexiones de compañeras y compañeros.

Después de la selección de mis dos artículos, aislando en cada uno de ellos párrafos significativos, toca aportar y enriquecer las reflexiones que han llevado a cabo compañeras y compañeros del curso.

En primer lugar lo hago con la aportación de la compañera María Sonia Jiménez Álvarez, la cual, sobre el artículo de prevención de conflictos en la CdA, escogía el siguiente texto:

“Apostar por este modelo supone partir de la premisa de que todas las personas, sin distinción de nivel de estudios, etnia, religión, etc., tienen las capacidades para poder intervenir y buscar una solución consensuada que ayude a la prevención de los conflictos. Es la propia participación de las familias y personas cercanas a la comunidad la que a su vez está siendo uno de los elementos preventivos de los conflictos en los centros educativos, junto con la actuación de personas mediadoras que no sustituyen a la comunidad, sino que, por el contrario, fomenten su participación.“

Después de su reflexión, y los comentarios de otros compañeros, enriquezco con lo siguiente:

Me gusta mucho tu elección porque explicita una verdad que en demasiadas ocasiones es el resultado de un sinfín de creencias por parte del profesorado, que terminan debilitando la comunidad educativa hasta límites insospechados. En el contexto de un máster sobre educación inclusiva, realicé un estudio sobre la dirección escolar en centros que desarrollaban el modelo de Comunidades de Aprendizaje, y si había una cosa que la directora de uno de ellos tenía clara era que la existencia de un muro exterior como elemento que rodeaba el centro (el cual se había levantado en esa forma y no con una valla por ejemplo, dada la conflictividad del contexto), estaba siendo el principal problema a la hora de que entendiese todo el mundo que el centro también era suyo, que tenían su parte de compromiso con el mismo, y que si las cosas funcionaban bien, regular o mal, también era su responsabilidad.

Sin duda alguna estas afirmaciones, al igual que el texto que has elegido, dejan muy claro que el papel de las familias no solo es una obligación por ley (véase el Artículo 1, h bis, sobre Principios de la educación, de la LOE modificada por la LOMCE), también es una necesidad y una oportunidad que tenemos las instituciones educativas a la hora de poder contar con los agentes que mayor influencia y tiempo tienen con nuestro alumnado.

Pluralidad e igualdad en las Comunidades de Aprendizaje.

El segundo artículo que he seleccionado lleva por título “Pluralidad e igualdad en las Comunidades de Aprendizaje.”, siendo la autora del mismo Mª José Ramis
El fragmento que he seleccionado ha sido el siguiente:
 …si las actuaciones educativas son implementadas siguiendo las orientaciones de la comunidad científica internacional, se consigue el éxito educativo. Esto nos ha permitido entender el rol que desempeñan las evidencias en la consecución del éxito educativo en contextos diversos, sugiriendo la transferibilidad de algunas actuaciones educativas.
Y este me ha llevado a la siguiente reflexión:
Mi elección en este artículo se vincula a diversas situaciones de diálogo en contextos educativos a nivel de centros de Educación Infantil y Primaria, pero también en espacios de Facultades de Educación, especialmente en la de Córdoba, en la que participo en alguna acción.
En estas conversaciones profundizaba sobre una de las claves que en educación deberían ser tomadas más en serio y que sin embargo, tienen poco calado en muchos centros. Me refiero al hecho de entender la importancia que el progeso científico, entendido como tal, tiene también en el contexto educativo, y como de difícil cuesta, a pie de aulas, tener conciencia clara sobre esta cuestión.
Y es que sería difícil pensar que en el ámbito de la salud por ejemplo, un médico decidiese de manera voluntaria, permanecer significativamente lejos de las evidencias que aportan mejoras a su labor médica. Sin embargo, en educación es habitual encontrar opiniones que sin gozar de contraste alguno mediante cualquier situación investigativa, se sitúan en el mundo de las ocurrencias, y con ello el surgimiento de continuos desajustes e imposibilidades de dar solución a los problemas del día a día del aula.
En este curso hablamos de convivencia, y cierto es que todo docente puede disponer de cierta habilidad a la hora de resolver situaciones que desequilibran la misma, pero sin duda alguna caminaremos con más acierto, y sobre todo con más orden si somos consecuentes con las aportaciones que la investigación científica nos brinda. Rechacemos sin dudar aquellas respuestas que están invalidadas como resolutorias de situaciones, y de una vez, sepamos subirnos al tren de la innovación, la formación continua y la evidencia, e integremos todo el saber científico a nuestras aulas.

Retomando el camino, y aproximándome a las Tertulias Pedagógicas.

Después de unos días en 'stand by' (cosas de niños, de los de uno), vuelvo a la carga, con el tiempo del primer bloque apretando de buena gana. Y en esta vuelta es momento de analizar artículos de referencia relacionados con el aprendizaje dialógico, clave en las tertulias pedagógicas, y una de las claves en las actuaciones de éxito que desarrollan los centros que desarrollan el modelo de Comunidades de Aprendizaje.
La exigencia en esta Tarea 1.1 se sitúa en analizar al menos dos artículos de los cuatro propuestos,

y de estos seleccionar alguna parte que resulte significativa.

Por mi parte, el primer elegido ha sido el artículo de Flecha y García Yeste, y mi selección la siguiente:


Comunidades de Aprendizaje supone la transformación social y cultural de un centro educativo y su entorno, basada en el aprendizaje dialógico. Esta transformación conlleva la reorganización de todos los espacios del centro educativo y de su relación con la comunidad. El diálogo es la base de todo. En el proceso de prevención y resolución de conflictos este diálogo en el que todas las personas participan, también tiene que estar presente en todo momento.

Y, ¿por qué he elegido esta parte? Pues por esto...

Si algo claro, afirmativo y evidenciado se puede decir de los centros que desarrollan el modelo de Comunidades de Aprendizaje es precisamente que en su caminar convierten en realidad una aspiración que de entrada, bajo un punto de vista pedagógico y normativo debería ocurrir en todo centro, pero que no siempre se da, y que es la transformación social y cultural del entorno del centro educativo. Esta transformación social, que como indico es una de las fortalezas de las CdA, es lo que advierto como elemento fundamental en un proceso colectivo de mejora de la convivencia, a nivel del centro y de su entorno.
Claro está, tal y como exige el modelo de CdA, y aquí exponen sus autores, que el diálogo es la clave, un diálogo compartido, un diálogo construido desde la opinión individual hacia el bien colectivo, un diálogo que en demasiadas ocasiones es una de las mayores carencias en las instituciones educativas, sobre todo en el diálogo igualitario que debería establecerse entre todos los elementos de la comunidad educativa, especialmente entre familiares y docentes, y al que tantos límites ponemos en demasiadas ocasiones.
En los centros seguimos solicitando un día a día sin clonflictos, donde el clima sea óptimo para el trabajo y para las relaciones, pero sin embargo continuamos sin unir eslabones de la cadena de la convivencia, negándonos incluso a asumir y aceptar lo que es un ejemplo real de mejora de la convivencia, como en este caso, el modelo de las CdA.